Uso de plugins en WordPress

Tiempo de lectura: 2 minutos

Los plugins son, sin duda alguna, uno de los máximos protagonistas en el mundo WordPress. Odiados por unos y amados por otros, no dejan indiferente a nadie.

¿Qué son los plugins?

Repositorio de plugins de WordPress

Los plugins son «pequeños trozos de código» que, al instalarlos desde nuestro panel de administración de WordPress, nos permiten realizar de forma muy sencilla, acciones que de otra forma nos supondrían escribir código php de forma manual.

Hay que tener claro que los plugins no «hacen magia». Todas y cada una de las acciones que podamos hacer mediante un plugin, podríamos hacerlas de forma manual, con código. De hecho, eso es exactamente lo que hace el plugin, solo que por detrás de una interfaz visual que nos facilita la tarea.

Ventajas de utilizar plugins

Sin duda alguna, los plugins son de gran utilidad, sobre todo si nos sentimos 100% cómodos a la hora de trabajar directamente con código. Es por ello que para determinadas tareas es altamente recomendable utilizarlos por los beneficios que nos aportan:

  • Facilidad de uso y configuración.
  • Rapidez y agilidad de desarrollo.
  • Obtener funcionalidades avanzadas en apenas unos pocos clics.

Inconvenientes de utilizar plugins

Por supuesto, el uso de plugins puede llevarnos a «sufrir» determinados problemas. Bueno, en realidad, los problemas más bien serían el mal uso y el exceso de uso. Pero aparte de eso, los plugins pueden ser foco de problemas como:

  • Conflictos con otros plugins.
  • Incompatibilidades con la versión de WordPress que estemos utilizando.
  • Errores de carga de la web

Cómo utilizarlos

Lo ideal es utilizarlos cuando sean realmente necesarios. Esto tendremos que valorarlo, dependiendo del proyecto y de nuestro caso particular.

Como norma general, para tareas muy complejas y que nos llevaría mucho tiempo implementar, no tendría mucho sentido desarrollar todo el código por nuestra cuenta. Por ejemplo, a nadie se nos ocurriría crear nuestro propio ecommerce para WordPress desde cero. En ese caso, instalamos WooCommerce y nos despreocupamos ¿verdad?

Pues este mismo criterio es el que tendríamos que tener en consideración a la hora de instalar un plugin, y no caer en el (típico) error de instalar plugins de forma compulsiva, en muchos casos para realizar tareas muy sencillas para las que no sería necesario.

En definitiva, hay que hacer un esquema mental de qué funcionalidades queremos implementar en nuestra web y, en base a eso, analizar si es necesario la instalación de un plugin o por el contrario podemos hacerlo de forma manual.

En próximas entradas veremos qué recomendaciones hay que tener en cuenta a la hora de instalar un plugin y también aprenderemos a implementar algunas de las funcionalidades más habituales mediante código.

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