103. Empieza tu día un poco antes para aumentar tu productividad

En productividad, la clave está en los pequeños gestos. Cambios casi imperceptibles en tu rutina diaria, pueden marcar la diferencia a medio y largo plazo.

Uno de ellos puede ser el que te propongo hoy: adelantar el comienzo de tu jornada unos minutos. Lo ideal sería llegar a despertarse una hora antes, pero para ir empezando, prueba con 15-20 minutos, media hora…para que la adaptación sea lo más natural posible.

Estos minutos puedes aprovecharlos para hacer cosas que el día a día, tus compañeros, jefes, clientes…no te dejan hacer. Y para aprovechar el máximo este tiempo, déjalo organizado el día anterior.

De verdad, merece mucho la pena y te animo a intentarlo. Yo llevo años practicándolo y la sensación de calma, de estar siendo productivo mientras el resto duerme, es impagable y hace que cuando empiece el bombardeo de llamadas y mails, lo hagas con la calma de haber empezado el día de la mejor manera posible, sacando tus tareas adelante.

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